Andrés de Diego reivindicó la colegiación obligatoria de los profesionales públicos en los III Premios a la Excelencia

La entrega de los III Premios a la Excelencia Profesional incluyó el reconocimiento al expresidente de Unión Profesional Cantabria, Andrés de Diego Martínez quien recibió una placa por su labor durante ocho años al frente de la organización. De Diego aprovecho su intervención para realizar una defensa de la la colegiación obligatoria de los profesionales públicos.

Durante su intervención, De Diego agradeció la distinción al actual presidente de Unión Profesional Cantabria, Javier Hernández de Sande, y a la Junta Directiva de la entidad, aunque quiso restar protagonismo personal al homenaje. Aseguró que se trataba de un reconocimiento que “no hacía falta” y que atribuía más a la amistad que al trabajo desarrollado durante su etapa al frente de la organización.

El expresidente recordó que sus ocho años de mandato estuvieron marcados por “momentos francamente difíciles”, especialmente durante la pandemia de COVID-19. En ese contexto, destacó el esfuerzo realizado por los colegios profesionales para reforzar su papel ante la sociedad y elaborar un Libro Blanco de las Profesiones, concebido como herramienta para afrontar los retos posteriores a la crisis sanitaria.

De Diego situó también el foco en los premiados de esta edición, Conchi López Fernández, rectora de la Universidad de Cantabria, y José Luis Zárate Bengoechea, exdirector de Solvay y expresidente del Consejo Social de la UC, cuya elección consideró “un acierto”. Asimismo, subrayó la estrecha relación entre la Universidad y las profesiones, dos ámbitos que, según afirmó, “están unidos de la mano en la formación inicial, en la formación continuada y en la trayectoria profesional posterior”.

El eje central de su intervención fue la reivindicación de la colegiación obligatoria de los profesionales que trabajan como funcionarios cuando ejercen actividades para las que la colegiación es exigible. “Cantabria tiene que exigir a los profesionales que son funcionarios y prestan servicios para la Administración pública en actividades para las cuales es exigida la colegiación profesional que estén colegiados”, afirmó.

De Diego defendió que esta posición cuenta con respaldo legal y citó la Ley 2/1974, de 13 de febrero, sobre Colegios Profesionales. También recordó una sentencia del Tribunal Constitucional que anuló una disposición autonómica que pretendía eliminar esa exigencia en un procedimiento vinculado a los veterinarios.

En este sentido, evocó el encuentro organizado entre los Colegios y César Tolosa Tribiño, magistrado del Tribunal Constitucional y expresidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, quien, según relató, trasladó que los funcionarios que ejercen funciones propias de una actividad sometida a colegiación obligatoria deben estar colegiados.

De Diego cerró su intervención reiterando el papel de los colegios profesionales no solo como entidades representativas, sino instituciones con función pública, orientadas a garantizar la calidad del ejercicio profesional, la ética, la formación continua y la defensa del interés general.

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